¿Me conviene denunciar un daño chico?
Sí, sin dudas, si hay otra persona involucrada. Con un tercero —ejemplo: un choque— se denuncia siempre, aunque vos no tengas daños: nadie sabe en qué deriva un hecho con otra persona. Si el daño es solo tuyo y menor —ejemplo: un ventilador en tu casa— ahí vale la pena evaluarlo, porque la frecuencia de reclamos chicos se refleja después en el costo o en la continuidad de la póliza; son cosas para hablar con tu Productor Asesor.
Fundamento normativo
Ley 17.418 (Ley de Seguros), art. 115: el asegurado debe denunciar el hecho del que nace su eventual responsabilidad, aun cuando el tercero todavía no haya reclamado.
Un golpe de chapa donde ni vos ni el otro parecen tener daños puede derivar, meses después, en un reclamo judicial. Lo hemos visto. Si no hiciste la denuncia en tu aseguradora, para ese reclamo, es como no tener póliza.
Cuando el daño es solo tuyo —un vidrio, un electrodoméstico menor, etc.— entran a jugar otras cosas. Las aseguradoras miran la frecuencia de siniestros al renovar, y esos reclamos pueden derivar en quitas de descuentos, aumentos de franquicia o incluso en que no te renueven. Cambiarte de compañía es una opción, pero no siempre conviene. Cuidar la póliza también es parte de usarla bien, y esa lectura, caso por caso, es la conversación para tener con tu Asesor antes de decidir.
