Sobremesa bajo una parra, con una silla alta y objetos de bebé celestes

Estás bien. Por eso es el momento de tu seguro de vida.

Si te vas antes de tiempo o si vivís muchos años: un seguro de vida resuelve las dos caras del mismo problema.

De los seguros de vida no tenés que saber vos.

Tenés que saber qué querés proteger y a quién. Lo demás es trabajo de Jorge Lenzi, que dentro de ATENDER se dedica solo a vida y conoce el detalle que hace la diferencia. Vos traés tu situación; él arma la cobertura justa para tu caso.

No necesitás lo mismo en cada momento.

Cuando arrancás

Puedan seguir sin vos.

Si hay gente que depende de tu ingreso, un vida individual lo hace posible.

Cuando querés que rinda

Capitaliza fuerte.

Y también protege, en menor medida.

Cuando mirás más adelante

Un fondo para tu retiro.

Los planes de retiro, para cuando dejes de trabajar.

El seguro los protege a ellos mañana. Pero te da tranquilidad a vos hoy.

¿Tenés una empresa? Tu empresa puede seguir adelante más allá de vos. Un seguro de vida le da el respaldo para lograrlo.

Lo cobra quien vos decidas.

Tu pareja o no. Un hijo y otro no. Una sociedad, una fundación, quien vos quieras. Y en la proporción que vos quieras. El seguro de vida no respeta el orden de una herencia: respeta tu decisión. Y lo cobra directo: sin pasar por la sucesión, sin abogados, sin demoras, sin que nadie más pueda tocarlo.

Vos lo dejás dispuesto, y se cumple.

Preguntas frecuentes

¿El seguro de vida entra en la sucesión?

No. El capital de un seguro de vida no entra en la sucesión: lo cobra directamente el beneficiario que vos designaste, sin esperar la declaratoria de herederos, que puede demorar meses. Tampoco queda alcanzado por las deudas del asegurado: si dejás deudas, los acreedores no pueden tocar ese dinero. Por eso el seguro de vida es una de las formas más rápidas y seguras de dejarle dinero a quien vos quieras.

¿A quién puedo designar como beneficiario?

A quien vos quieras: tu pareja, tus hijos, una sola persona, varias, incluso una sociedad o una fundación. No estás obligado a respetar el orden de una herencia, definís vos las proporciones y podés cambiar la designación cuando quieras, sin costo. Un cuidado: designar a un menor puede trabar el cobro hasta su mayoría de edad, y conviene resolverlo antes.

¿Se puede cobrar un seguro de vida estando vivo?

Sí, según las coberturas que tenga la póliza. Algunas pagan sin que haya fallecimiento: enfermedades graves, anticipo por enfermedad terminal, invalidez total y permanente, doble indemnización. No todas las pólizas las incluyen. Cuáles conviene sumar depende de tu edad y de qué querés cubrir.

¿Qué diferencia hay entre vida individual y vida con ahorro?

El vida individual es protección pura: si fallecés, tus beneficiarios cobran el capital, y no genera un fondo. El vida con ahorro suma capitalización: parte de lo que aportás se acumula a tu nombre y podés rescatarlo más adelante, con una cobertura por fallecimiento menor. No son excluyentes: se puede tener una de cada una, cumpliendo funciones distintas.

¿A qué edad conviene tomar un seguro de vida?

Cuanto antes, por dos motivos. Si buscás protección, la prima depende de tu edad y tu salud: cuando aparece un problema de salud, el seguro se encarece o deja de ser una opción. Y si buscás capitalizar, lo que construye el fondo es el tiempo, no el monto del aporte. El mejor momento no es cuando lo necesitás, sino mientras estás en condiciones de elegir.

¿El seguro de vida se puede deducir de Ganancias?

Sí, las primas de seguro de vida, vida con ahorro y retiro se pueden deducir del Impuesto a las Ganancias, hasta un tope anual que fija ARCA (ex AFIP) y se actualiza cada año. Salvo que ese tope se amplíe, el beneficio impositivo conviene tomarlo como un extra y no como la razón principal para contratar. Te indicamos el monto vigente y cómo computarlo.

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