¿Me sale más caro contratar el seguro con un productor?

No. La comisión de intermediación ya está incluida en lo que pagás, la contrates donde la contrates: el mismo producto cuesta lo mismo con o sin Productor Asesor. Si el precio baja, cambió la cobertura, la franquicia o la compañía. Lo que sí cambia es a dónde va esa comisión y quién queda obligado a asesorarte.

Fundamento normativo

Ley 22.400, art. 10, inc. 1. Entre las funciones y deberes del Productor Asesor de Seguros, la ley establece: “…asesorar al asegurado a los fines de la más adecuada cobertura” (inc. c); “ilustrar al asegurado o interesado en forma detallada y exacta sobre las cláusulas del contrato, su interpretación y extensión, y verificar que la póliza contenga las estipulaciones y condiciones bajo las cuales el asegurado ha decidido cubrir el riesgo” (inc. d); y “asesorar al asegurado durante la vigencia del contrato acerca de sus derechos, cargas y obligaciones, en particular con relación a los siniestros” (inc. h). El art. 12 agrega que “está obligado a desempeñarse conforme a las disposiciones legales y a los principios técnicos aplicables a la operación en la cual interviene, y actuar con diligencia y buena fe”. Estos deberes alcanzan al Productor Asesor matriculado ante la SSN; los demás canales de comercialización se rigen por marcos normativos distintos.

La comisión de intermediación existe en todos los canales, pero financia cosas distintas en cada uno. Un banco vende seguros asociados a un crédito o a la bonificación de otro producto: ese ingreso sostiene su negocio financiero, no una estructura de atención al asegurado. Una plataforma digital reinvierte en captación y volumen, porque su negocio es la cantidad de operaciones. Un Agente Institorio —una agencia de autos, una financiera— comercializa el seguro como complemento de su actividad principal, y la atención posterior queda del lado de la compañía. En los tres casos la venta se cierra y el circuito termina ahí.

El Productor Asesor vive de esa comisión: es su única fuente de ingreso, no tiene publicidad ni otro canal de captación que el boca en boca, y su cartera se construye con relaciones que duran años. Un cliente mal atendido le cuesta caro, y por eso ese dinero está puesto donde se nota: en discutir una cláusula que limita la cobertura aunque abarate la prima, en revisar qué cambió en las condiciones al renovar, en atender un siniestro un domingo. No es una cuestión de buena voluntad, es cómo está armado el negocio. Antes de contratar, en cualquier canal, hacé una sola pregunta: quién te va a atender el día del siniestro, con nombre y teléfono. La respuesta te dice, mejor que cualquier folleto, en qué se gastó la comisión que ya estás pagando.

¿Te pasa algo parecido?

Contanos tu situación y la miramos juntos.

Consultanos