Al lado de mi local creo que venden pinturas y no lo declaré, ¿eso es problema mío?
Sí, es problema tuyo. Un riesgo lindero es una actividad peligrosa en una propiedad vecina que aumenta la exposición del bien asegurado: si no se declara, ante un siniestro la aseguradora puede invocar reticencia, y no siempre alcanza con alegar que no se sabía.
El riesgo de un inmueble no termina en sus paredes. Un depósito de inflamables, una actividad industrial o un comercio peligroso en la propiedad de al lado aumentan la probabilidad de que el fuego o una explosión alcancen al bien asegurado. Ese entorno forma parte del riesgo, y la aseguradora necesita conocerlo para evaluarlo.
Por eso conviene informarse sobre el entorno y brindar toda la información al contratar. Una inspección previa —de la aseguradora o del productor— detecta estos puntos antes de que sean un problema. En seguros de comercio e industria es de los aspectos que más se pasan por alto, y es justamente donde un buen asesoramiento marca la diferencia.
