¿Qué cubre un Integral de Comercio y qué tengo que declarar?
El Integral de Comercio agrupa las coberturas típicas de un local: Incendio, Robo de mercadería y de contenido, Cristales, Responsabilidad Civil y daños por distintos riesgos. Su alcance depende de la actividad declarada, así que lo que declarás al contratar y cómo lo configura tu Asesor define lo que vas a tener cubierto.
La clave del Integral de Comercio está en el asesoramiento. La actividad real del local, los materiales que se manejan, cuál es su Responsabilidad Civil y que no queden coberturas excluidas: todo eso determina el riesgo y el alcance de la cobertura. Por ejemplo, un local declarado como “venta” que en realidad también fabrica, o que guarda inflamables, tiene un riesgo distinto del que figura en la póliza, y esa diferencia puede aparecer como rechazo el día del siniestro.
Un punto que casi siempre se pasa por alto son los riesgos linderos: la actividad peligrosa en un local vecino —un depósito, una fábrica, un comercio con inflamables— también forma parte de tu riesgo y también debe declararse. Un buen Integral no es el que más coberturas lista, sino el que refleja con precisión lo que tu comercio es y lo que tiene al lado.
