Se renovó sola mi póliza, ¿tengo que hacer algo?

Sí. Casi todas las compañías la renuevan solas, pero la continuidad es automática de hecho, no de derecho. Y renovar “en las mismas condiciones” trae su propio problema: con los años, lo que contrataste se aleja de lo que tenés, y pasan las dos cosas: quedás corto justo donde importa, y pagás de más por sumas que no aportan más cobertura.

Fundamento normativo

Ley 17.418, art. 19: “La prórroga tácita prevista en el contrato sólo es eficaz por el término máximo de un período de seguro, salvo en los seguros flotantes.” La renovación automática que las pólizas traen en sus condiciones generales no está regulada por la ley: es una práctica de las compañías o del Productor Asesor.

El débito automático es cómodo y mantiene la póliza viva. El problema es que también la deja seguir de largo mientras el riesgo cambia y casi nadie mira.

En automotores —la cobertura más vendida del país— las compañías suelen actualizar solas el valor del vehículo, y eso deja la sensación de que con el resto de los riesgos pasa lo mismo. No es así.

Algunas coberturas ajustan por un índice y muchas no ajustan nada. Ningún índice puede ser personalizado, son arbitrarios por definición; aun así, ajustar por uno general es muchísimo mejor que no ajustar. Mientras tanto cambió lo que hay en la casa, cambió la mercadería del negocio. Y el desvío se descubre tarde: el día que lo necesitás, la suma no alcanza.

Recomendación

En cada renovación fijate, aunque sea por encima, que la póliza siga describiendo lo que tenés hoy. O contá con alguien con voluntad y profesionalismo que lo haga por vos.

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