¿Es seguro contratar un seguro online?
Contratar por una plataforma es válido y la póliza que emitís es legítima. El problema es otro: el canal prioriza la rapidez, y ahí uno termina mirando solo precio y compañía, sin que nadie te pregunte lo que no sabías que había que declarar. El canal no cambia tus obligaciones —la ley exige declarar el riesgo con exactitud, contrates donde contrates—, y si un dato relevante queda afuera, la reticencia se configura igual.
Fundamento normativo
Ley 17.418, art. 5, primer párrafo: “Toda declaración falsa o toda reticencia de circunstancias conocidas por el asegurado, aun hechas de buena fe, que a juicio de peritos hubiese impedido el contrato o modificado sus condiciones si el asegurador hubiese sido cerciorado del verdadero estado del riesgo, hace nulo el contrato.” La ley no distingue por canal de contratación.
El formulario pregunta lo que está programado para preguntar. Uso real del vehículo, domicilio de guarda, actividad del comercio, destino del inmueble: son datos que definen el riesgo y que la persona no siempre reconoce como relevantes. Nada de eso aparece al contratar. Aparece en el siniestro.
Contrates donde contrates, releé qué declaraste sobre uso, guarda y actividad, y verificá que coincida con la realidad de hoy. Si algo no coincide, se puede corregir: una póliza se modifica durante su vigencia. Corregirlo antes cuesta un trámite; descubrirlo después cuesta la cobertura.
